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¿Qué es conocer?

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Conocer es un acto, es decir, una acción que realiza alguien (un sujeto). Por tanto, el conocimiento no implica pasividad, sino actividad. Conocer es, básicamente, poseer cosas. Quien conoce gana algo. Ahora bien, no se trata de una posesión real, sino intencional. Poseer intencionalmente es un modo especial de poseer que se distingue de la posesión material y que remite a algo externo a nosotros mismos.

Conocer es poseer la forma, no la materia, del objeto conocido. Es decir, poseemos todas sus cualidades o rasgos esenciales sin necesidad de hacerlo físicamente interior a nosotros. Así, cuando conocemos sensiblemente una piedra (a través del sentido de la vista, por ejemplo) ello no significa que antes debamos meterla físicamente en nuestro ojo. De la misma manera, cuando conocemos intelectualmente una piedra (poseemos su concepto) no implica que la piedra, con su materia (átomos y moléculas) esté inserta en nuestra mente o cerebro.

Conocer es, entonces, la actividad mediante la cual el ser humano se apropia del mundo que le rodea. Esta apropiación es una captación intelectual del entorno o del propio organismo.

El acto de conocer es un proceso complejo en el que intervienen aspectos biológicos, cerebrales, lingüísticos, culturales, sociales e históricos y no se puede disociar de la vida humana ni de las relaciones sociales. De ahí que conocer sea una necesidad fundamental para el ser humano ya que a partir del conocimiento la persona puede orientarse, decidir y actuar.

Viendo que el conocimiento es una relación entre dos términos distintos, nos preguntamos: ¿Es posible el conocimiento?; ¿Puede el sujeto conocer el objeto tal cual es?; ¿Cómo podemos estar seguros de que alcanzamos a aprehender ese otro término de la relación?; ¿No nos estaremos engañando la mayoría de las veces, cuando creemos estar ciertos en el conocimiento de algo?

Desde el convencimiento del pensamiento social, se puede aseverar que la clase política española empieza a ser conocida y reconocida, muy a su pesar, en los diferentes y diversos engranajes que conforman el actual y maltrecho sistema de bienestar social ciudadano.

Objeto (política)- Sujeto (políticos)- Conocimiento (sociedad); el problema de la verdad.

“Señorías… Desgraciadamente, ya nos conocemos.” ¡Let´s go to Europe! la Suisse ¡Ja! @elsociologo

“Historias de Vida”

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La historia de vida tiene una larga tradición en las ciencias sociales y figuró de modo prominente en el trabajo de la Escuela de Chicago durante las décadas de 1920, 1930 y 1940 (Shaw, 1931, 1966; Shaw y otros, 1938; Sutherland, 1937).

Al construir historias de vida el investigador social, busca a un tipo particular de persona que ha pasado por ciertas experiencias.

Según Spradley, las historias de vida se redactan sobre la base de entrevistas en profundidad con una persona o con una pequeña cantidad de personas. Aunque todos tienen una buena historia para contar (la propia), las historias de algunos son mejores que las de otros, y algunos individuos son mejores compañeros de investigación a los fines de la construcción de la historia de vida. Otra consideración importante se refiere a la buena voluntad y capacidad del individuo para hablar sobre sus experiencias y expresar sus sentimientos. Sencillamente, las personas no tienen la misma capacidad para proporcionar relatos detallados de aquello por lo que han pasado y de sus sentimientos al respecto.

Muchas de las historias de vida clásicas de las ciencias sociales se han basado en una combinación de entrevistas en profundidad y relatos escritos por los propios informantes. Lo mismo que la observación participante, las entrevistas en profundidad requieren capacidad para relacionarse con otros en sus propios términos. No hay ninguna fórmula simple para entrevistar con éxito, pero existen puntos que el investigador debe tratar de crear: no abrir juicio, permitir que la gente hable, prestar atención, ser sensible  a los sentimientos y puntos débiles del informante.

Para Taylor, S.J. y Bodgdan R,  lo que diferencia la historia de vida de las autobiografías populares es el hecho de que el investigador solicita activamente el relato de las experiencias y los modos de ver de la persona, y construye la historia de vida como producto final.

 Howard Becker (1966, pág. vi) describe el rol del investigador en las historias de vida sociológicas:

“El sociólogo que recoge una historia de vida da pasos para asegurar que ella cubra todo lo que queremos saber; que ningún factor o acontecimiento importante sea descuidado, que lo que pretende ser fáctico concuerde con las pruebas de que se dispone y que las interpretaciones del sujeto sean aportadas honestamente. El sociólogo mantiene al sujeto orientado hacia las cuestiones en las que está interesada la sociología, haciéndole preguntas sobre acontecimientos que necesitan desarrollo; trata de hacer que la historia narrada tenga que ver con materias que son objeto de registro oficial y con material proporcionado por otras personas que conocen al individuo, el acontecimiento o el lugar que nos es descripto. Hace que el juego sea honesto con nosotros.”

Como sociólogo, no dispongo de Historias de Vida de nuestra clase política y, como integrante-participante de un determinado Sistema Social,  no deseo disponer de una política, Made in Spain, sin historias de vida, ni sentimiento ciudadano.

“Lo primero El Empleo”. ¡Ja!  @elsociologo

“Observación Dialéctica”

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En las ciencias sociales, naturales y técnicas no basta con la realización de las mediciones, sino que es necesario la aplicación de diferentes procedimientos que permitan revelar las tendencias, regularidades y las relaciones en el fenómeno objeto de estudio.

Ni la observación cualitativa ni la dialéctica son temas nuevos para la Investigación Social. La observación dialéctica es para Ninci,  una forma particular de ver la historia y el contexto social; es decir, además de utilizar métodos de observación social y científicos reflexivos, es revolucionario porque reivindica las necesidades históricas de la clase obrera.

 En una primera aproximación, los axiomas de la metodología de la observación dialéctica son los siguientes: primero, la realidad social no puede ser aprehendida como una totalidad acabada, sino en su devenir, cambio o transformación; es decir, la realidad siempre es diferente y más rica que cualquier interpretación. Lo que las ciencias sociales hacen es captar e interpretar más certeramente aspectos más o menos centrales de esa realidad, tales como su estructura, su forma, su contenido, sus contradicciones y devenir.

 Segundo, ya que la realidad social se encuentra en permanente cambio, uno de los propósitos explícitos o implícitos de cualquier estudio de la sociedad es el proceso de transformación dado por el contenido teórico del programa científico donde ésta ocurre, indicando hacia dónde va ese programa.

 Por último, la observación de la sociedad es la forma en que el investigador capta los datos de la realidad que utilizará para su posterior análisis e interpretación; este proceso de observación incluye un número de técnicas, tales como la encuesta, la entrevista, la investigación-acción, la observación  naturalista/participativa/no-intrusiva, la historia de vida, y otras técnicas de recolección de datos que los investigadores sociales tienen a su disposición (Gutiérrez y Delgado, 1995).

El método de la observación dialéctica comienza con intuiciones e impresiones sobre la realidad empírica. Es decir, se parte de una descripción detallada de situaciones sociales en las que participan personas o grupos sociales concretos. En síntesis, la observación dialéctica se inicia con una problemática social teórica y empírica de la realidad social.

Por tanto, queridas señorías, continuamos como sociedad observando, día a día, la charlatanería dialéctica de nuestra “Spanish politics”. El tiempo es un juez que da y quita razones. Observación dialéctica reconvertida en observación participante. Cronómetro en marcha…  @elsociologo

“Saberes”

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Kuhn en su “Estructura de las revoluciones científicas” nos muestra que el conocimiento científico se distingue por su carácter consecuente, sistemático y previsor. Es uno de los tipos del conocimiento racional, por cuanto usa para su conformación un método que supone la información, la observación, la identificación de problemas, la formulación de hipótesis y la comprobación de la validez de éstas.

Una característica básica del conocimiento científico es la contrastabilidad con respecto a los hechos. Por tanto, podemos entender que las hipótesis, para ser científicas, tienen que ser contrastables.

Otro tipo de saber o conocimiento racional es el que se refiere a las especulaciones valorativas y a las explicaciones del sentido y destino del hombre en cuanto a su posición en el mundo. El saber filosófico que persigue, entre otros objetos, la identificación y demostración de valores permanentes que, independientemente del entorno histórico-social, han observado los individuos para su vida individual y social. El conocimiento filosófico se integra por lo metafísico, lo ético, lo metodológico y lo epistemológico.

Respecto al saber empírico, se trata de un conocimiento que establece entre un sujeto y el mundo exterior, producto de la apreciación subjetiva y sensorial del objeto. Los objetos empíricos son dados en la experiencia, a través de los órganos sensoriales. Estamos muy familiarizados con ella, nos rodean. Y en efecto, los conocemos en cuanto de ellos recibimos impresiones, sensaciones, formamos imágenes de ellos y podemos llegar a sus propiedades inmediatas (olor, sabor, color, etc). Este nivel de conocimiento o saber es llamado primario o vulgar. En definitiva, se trata simplemente de un conjunto de noticias acerca del mundo o una mera composición de informaciones societarias.

Finalmente, dentro del saber histórico recordemos que el conocimiento histórico debe proyectarse del presente hacia el pasado, por lo cual reviste un carácter retrospectivo. No se trata de que la problemática actual determine los temas de cada investigación especializada, sino que ésta condiciona la dirección general del pensamiento sobre la historia y su metodología.

Pues bien, ni el saber empírico, ni el filosófico, ni el científico, ni tampoco el saber histórico sirven, a día de hoy, para descubrir y conocer todas las miserias, falsedades y mentiras de otro tipo de saber oculto tan en boga en nuestra terrible actualidad político-social: “el arte político de saber mentir”. #shishishi Yo sí que sé… @elsociologo       

“IM y Subsiguientes…”

individualismo

Históricamente el término individualismo ha sido utilizado para caracterizar tanto las doctrinas del contrato social que surgen en el siglo XVII como a sus sucesoras que, aun cuando no emplean la noción de contrato, heredan la visión de la sociedad como constituida por individuos, por sujetos que tienen metas, proyectos y fines específicamente individuales.

El individualismo metodológico (IM)  es un método y una forma de comprender los alcances y límites del conocimiento científico-social y, a la vez, es un modo de entender la constitución de la realidad social.  

El individualismo metodológico utiliza explicaciones intencionales para comprender los fenómenos individuales. Max Weber, formula su propia teoría sociológica desde la perspectiva del individualismo metodológico; desde su óptica, el objetivo principal de las ciencias sociales se encuentra en la interpretación del sentido subjetivo de las acciones. Pero podríamos referirnos también a ese IM que apunta Gómez Corona, Ludwig Von Mises, Elster, Boudon y tantos otros.

El supuesto del individualismo metodológico de que la sociedad es un conjunto de personas que se comportan de manera más o menos inteligible y que se influyen mutuamente, parece bastante sensato, lo que sucede es que es insuficiente. Las preferencias, el egoísmo y la racionalidad no bastan a la hora de dar cuenta de los procesos histórico-sociales, es necesario agregar otros supuestos: el modo en que las estructuras limitan las acciones, el modo en que se vinculan los actores para convertirse en actores sociales colectivos, el modo en que se renuevan, modifican o trastocan las estructuras sociales a partir de las acciones particulares, etc.

Dentro de una misma teoría social se debe pensar que los dos tipos de factores causales, individual y social, desempeñan ambos un papel importante en la explicación. Esto es lo que hacen tanto Giddens como Habermas, complementando las estructuras dentro de las cuales actúan los individuos con el modo en que estos les otorgan un sentido subjetivo a sus acciones: la intencionalidad del individuo interviene en la configuración del contexto social, a través de sus iniciativas los agentes pueden resignificar, crear, recrear y darle nuevos sentidos a la realidad social.

Señala Mir que;”este paradigma individualista es la denominación con la que generalmente se identifica en la sociología a una diversidad de aproximaciones a lo social es la teoría de la decisión racional originada en la economía”. Entra, por tanto, de nuevo, en acción, el individualismo político que por su parte afirma que la sociedad es un conjunto de individuos racionales, generadores de deseos y preferencias y únicos jueces y defensores de sus intereses.

El Individualismo metodológico tampoco implica necesariamente individualismo político aunque para el caso español y su Bipartidismo mayoritario parece que no deja esta concepción, lugar a dudas. La comprensión de una situación social compleja no puede derivarse exclusivamente del conocimiento de las predisposiciones, creencias y relaciones de los individuos dentro de su caparazón u organización política hermética a la sociedad, en general.

Observo “la sociedad como realidad subjetiva” de Berger y Luckmann utilizada de frontón individual para absorber los pelotazos políticos de un bipartidismo individualista complaciente en sus intereses y desnortado en su concepción de la realidad socioeconómica actual que padece, más que vive, nuestra sociedad española. Desempleo, ERE`s, recesión, desahucios, suicidios, muertes y decadencia lenta de una sociedad.  Todo por un mísero empleo remunerado recogido constitucionalmente. Capitalismo hegemónico del poder individualista.  Esperando el “Gran Pacto-Acuerdo” Individual.

¡Nos quitan las casas Rubalcaba´s&Mariano´s. La dignidad es una cosa más seria.. @elsociologo

#EsquemaPiaget

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Piaget se consideraba epistemólogo genético. Sus trabajos de Psicología genética y de Epistemología iban en busca de dar respuestas a la forma como se construía el conocimiento. Sus distintas investigaciones sobre pensamiento infantil, le permitieron poner en evidencia que la lógica del niño no solamente se construye progresivamente siguiendo sus propias leyes, sino que además se desarrolla a lo largo de la vida pasando por distintos estadios antes de alcanzar el nivel adulto, demostrando que ambas maneras de pensar son absolutamente diferentes. Entre los colaboradores y discípulos de su obra, podemos destacar a Bonet, Inhelder, Papert, Sinclair, Coll, Kamel y Delval, entre otros.

 El “concepto de esquema” aparece en la obra de Piaget en relación con el tipo de organización cognitiva que, necesariamente implica la asimilación: los objetos externos son siempre asimilados a algo, a un esquema mental, a una estructura mental organizada. Para Piaget, un esquema es una estructura mental determinada que puede ser transferida y generalizada. Un esquema puede producirse en muchos niveles distintos de abstracción. Uno de los primeros esquemas es el del objeto permanente, que permite al niño responder a objetos que no están presentes sensorialmente. Más tarde el niño consigue el esquema de una clase de objetos, lo que le permite agruparlos en clases y ver la relación que tienen los miembros de una clase con los de otras.

En muchos aspectos, el Esquema de Piaget se parece a la idea tradicional de concepto, salvo que se refiere a operaciones mentales y estructuras cognitivas en vez de referirse a clasificaciones perceptuales. Para Piaget, la inteligencia es la capacidad de mantener una constante adaptación de los esquemas del sujeto al mundo que lo rodea. Dichos esquemas son las representaciones que posee o construye el sujeto del entorno. Significa una concordancia entre sus esquemas cognitivos y el medio en que se desenvuelve permitiendo al sujeto desarrollarse en él. “La adaptación de sus esquemas al mundo, explica la enseñanza-aprendizaje recibida.

Su obra, “Six Etudes de Psycholoche” constituye la mejor y más rigurosa de las introducciones a su pensamiento y a su magnífico legado psico-social.

Parece ser, y ésta es la verdadera moraleja del #EsquemaPiaget, en este breve Post, que en la actual representación política europea y cómo no española, los políticos (actores), son y actúan como niños bajo su propio Esquema Piaget: Rol-Aprendizaje=asimilación, acomodación y equilibrio en sus particulares intereses. La ciudadanía , mientras tanto, continúa madurando sus esquemas cognitivos sobre el concepto niñez de su clase política dirigente.

El equilibrio es, por lo tanto, móvil y estable. Pero la movilidad del equilibrio corre a toda prisa mientras el conocimiento estable y latente, de los efectos- causas de desafección ciudadana, incrementan los miedos e intereses  de poder de nuestra representación política a pasos agigantados.¡Fettuccine italiano made in Europe!

Siguen sin encontrar su propio Esquema.“No somos objetos permanentes”.Las estructuras son sistemas de transformaciones.

¿Algún representante político al aparato? ¡Niño, cuelga el teléfono!  @elsociologo

 

“Criterios”

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El criterio es la Regla o norma para saber lo que es verdadero o puede tomarse como cierto. La Teoría del Conocimiento o Epistemología busca un criterio para fundamentar nuestras certezas espontáneas y apoyar en él la objetividad. Un criterio “es una condición/regla que permite realizar una elección, lo que implica que sobre un criterio se pueda basar una decisión o un juicio de valor”. El criterio se refiere a un “valor que se establece y se define en un proceso de evaluación para juzgar el mérito de un objeto o un componente. Así por ejemplo, la calidad con frecuencia constituye un criterio de evaluación en los programas académicos. El criterio puede representarse a través de indicadores y descriptores específicos”.

El criterio de valor o parámetro de valor es un “instrumento de referencia para valorar los resultados y hacer un seguimiento de la marcha de la actuación. Norma de realización que hay que alcanzar a fin de lograr un objetivo”.

Los criterios de evaluación son categorías generales de análisis para enjuiciar el mérito o valor de una intervención, que sirven de referencia para estructurar las cuestiones a las que la evaluación debe dar respuesta. El criterio es un instrumento que permite analizar niveles de calidad con distinto grado de concreción. De los criterios, que se relacionan con la consecución de objetivos, suelen derivarse estándares e indicadores.

El criterio de calidad es el “conjunto de valores y/o estándares de referencia para valorar la eficacia, efectividad y, en general, la calidad de un producto, servicio o proceso”. El Criterio es un “principio o base axiomática definida a priori, sobre el cual se puede emitir una valoración”.

Pueden observar que existen multitud de Criterios Sociales; analíticos, empíricos,  metodológicos, ontológicos, funcionales, textuales, de estabilidad, de conducta humana, etc, etc…

Todos ellos, criterios sociológicos aplicados como normas, reglas o pautas sirven, en su día a día, de espejo refractario del malestar o bienestar ciudadano causado por  uno de los más importantes criterios intencionados: “el criterio político”.

Ese no es, en estos momentos, “un buen criterio de clasificación”. @elsociologo

 

Análisis de Discurso; ¿Político? ¿Ideológico?

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No hay espacio aquí para rastrear los hilos de este marco teórico tan de actualidad del “análisis de discurso”. Diferentes tradiciones como la semiología, la etnometodología, la teoría de los actos del habla, el análisis de las conversaciones o el post-estructuralismo han valorado e identificado sus diferentes modalidades y funciones económico-societarias. Observar este análisis a través de contribuciones como las de Parker, Heritage, Cody y Bilic, entre otros autores , ofrecerán al lector inclusivo un complemento sustancial del “análisis de discurso y sus diferentes concepciones psico-sociales. 

 El análisis de discurso constituye un campo en el que convergen una gran diversidad de perspectivas teóricas y disciplinarias que indagan la forma de lo dicho, sus géneros y sus procedimientos : la argumentación, la narración, la enunciación, etc. Más allá de la opinión que se tenga del Análisis de Discurso como enfoque metodológico, podemos constatar que una gran parte de los análisis discursivos en ciencias sociales tienden, en los hechos, a reducir drásticamente la distancia entre los momentos de la descripción y el de la interpretación, espacio en el que normalmente debería desplegarse el esfuerzo de formalización metodológica.

Los discursos, dice Thrift, son “metalenguajes que enseñan a las personas como vivir como personas”. Sus fronteras son inciertas, a tal punto que prácticamente cualquier estudio textual puede pretender ser incluido en él. Lo que se indaga no es tanto el “qué” se dice, sino más bien el “cómo” se lo dice. Se recurre así, a múltiples herramientas que pueden provenir de horizontes tan variados como la crítica literaria, la pragmática, la sociolingüística y la estimada ciencia política. En esta ciencia, como señala  Teun Van Dijk, “se necesita hacer más trabajo teórico acerca del tipo de colectividades que comparten ideologías.” “Cuando los miembros de un grupo explican, motivan o legitiman sus acciones (grupales), lo hacen típicamente en términos de discurso ideológico. Las colectividades ideológicas también son comunidades de prácticas y comunidades de discurso”.

Ante tales argumentos discursivos cabe, por tanto, esperar, que el análisis, en este caso, del discurso enseñe a los políticos a vivir para la política pública y ciudadana y no de la política discursiva sin el ciudadano. Seguramente, el pleonasmo, que apunta Bauman, sobre la famosa cita marxista de que “las ideas de las clases dominantes tienden a ser las ideas dominantes”, esté cobrando más fuerza que nunca en una sociedad cansada de sermones políticos discursivos, ineficaces e interminables.

 En algunos casos, es muy fácil identificar las funciones y finalizar el ineficaz tiempo del silencio discursivo.

¡Tomen nota, Señorías… !   @elsociólogo

“Breve Post Etnometodológico”

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En 1968, Harold Garfinkel bajo el rótulo de “Etnometodología”, creó una nueva disciplina concerniente a cómo el hombre organiza su vida diaria en sociedad y, también cómo hace que sus actividades sean significativas para él y para los otros individuos. “Para la etnometodología la realidad objetiva de los hechos sociales es todo logro práctico de la sociedad que se produce local y endógenamente, naturalmente organizado, reflexivamente explicable, en curso; el esfuerzo de los miembros que tiene lugar en todas partes, siempre, de manera única, exacta e íntegra, sin interrupción ni posibilidad alguna de elusión, ocultamiento, desatención, posposición, o negociación, es, por tanto, el fenómeno fundamental de la sociología” (Garfinkel, 1991:11).

La etnometodología en tanto existan realmente tipos de estudio definidos no puede ser más indiferente hacia la sociología que lo que la sociología pueda ser hacia ésta puesto que la mayoría de los etnometodólogos reúnen en un solo conjunto toda una serie de cuestiones que son, en muchos casos, lógicamente separables entre sí. Para Ritzer, los etnometodólogos no se interesan ni por las estructuras micro ni por las macro, se ocupan de las prácticas astutas que producen ambos tipos de estructuras.

Después de todo, el objeto de estudio de la etnometodología es la infinita variedad de la vida cotidiana ya que la etnometodología es la investigación empírica de los métodos que utilizan los individuos para dar sentido y al mismo tiempo realizar sus acciones cotidianas: comunicar, tomar decisiones, razonar.

 Y uno se pregunta…¿Etnometodología ocupándose de la organización de la vida cotidiana versus Política de Estado ocupada en su propia organización interna etnometodológica? En términos de Garfinkel, “sociedad inmortal y corriente”, una vez más, en manos del omnipresente poder político que ha dejado fuera de su núcleo los más importantes valores etnometodológicos: “ciencia y sentido común al servicio del ciudadano”.

 Y cuanto más preciso es el discurso político más individual se vuelve. Después de todo se trata de una corriente sociológica más, querido Harold. Eso sí con muchos, muchos actores de quita y pon en sus sempiternas políticas de conversación inacabadas . ¡Realmente Curioso! @elsociologo

Reflexión Sociológica y ¿Política?

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Después del florecimiento de la cultura griega, la “reflexión” sobre el carácter esencial de lo social casi se perdió a lo largo de siglos. Durante un extenso período de tiempo, los hombres vivieron en comunidades bastante estables. Pero todo este mundo estático y sometido en el orbe occidental a los poderes de la Iglesia y la Corona, empezó a resquebrajarse en el S. XVIII bajo el impulso de impresionantes procesos de cambio que abrieron el camino a una ciencia específica de la sociedad; la Sociología.

El siglo XVIII, marcó el desarrollo de cambios de todo orden, que dieron lugar al inicio de una nueva era histórica. Entonces aparecieron nuevas ideologías y enfoques políticos, surgió la ciencia moderna, y bajo su influencia se desarrollaron un conjunto de disciplinas sociales, entre las que se encontraba la Sociología. Fueron los tiempos del Renacimiento, de la Ilustración y el inicio de una nueva forma de pensamiento científico. La apertura de la mente humana a nuevas ideas fue acompañada  de importantes cambios políticos. Con Maquiavelo y el surgimiento del Estado Moderno apareció una nueva manera de entender la Política, hasta entonces dictada por la Iglesia Católica. No como un saber amoral, sino como saber científico. La revolución liberal, que fue desarrollándose de manera paulatina en Inglaterra, y la Revolución Francesa, hicieron posible que el siglo XIX se iniciara bajo el signo de una nueva era: la era de la razón, los derechos humanos y del pensamiento científico y secular.

A los cambios de ideas y los cambios políticos  sucedieron los económicos en pleno siglo XX. Los conceptos de capital y de salario transformaron de manera sustancial las relaciones de producción. Los intensos cambios sociales y económicos, las nuevas formas de organización política y los nuevos inventos impregnaron toda una época marcada por una especial preocupación por el orden social que había transcurrido en importantes avances hasta nuestros días.

Sin embargo, el devenir de comienzos del siglo SXXI viene, por desgracia, marcado por un orden político que apenas manifiesta ningún tipo de acercamiento hacia esa reflexión social ciudadana de orden, ciencia y progreso aglutinada en plena globalización socio-económica, cultural e identitaria. Todos conocemos que la política es el arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los estados, cuya actividad es la realizada por quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos, cómo por quienes, en calidad de ciudadanos, interviene en los asuntos del estado con su opinión, voto o de cualquier otra forma.

Y en esa  política global y comunitaria ya solo sirve plantearse una cuestión Señorías; ¿Comenzarán, de una vez por todas, con su reflexión política en sus escaños prestados? La ciudadanía continúa esperando respuestas; pregunten, pregunten…reflexionen, reflexionen; el espacio ciudadano continua abierto y esperando en #ModoOn  @elsociologo

 

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