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“Caos”

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Definir el concepto de desorden  mundial no es una tarea fácil ya que cada quien tiene una idea propia de él. Una sociedad que sólo piensa en el presente, sin preocuparse por el futuro, pierde la ambición, la ilusión por mejorar y por prosperar. La Teoría del Caos es un elemento de manejo referencial cultural amplio. Para Demastes, la teoría del caos argumenta que ” la naturaleza no es ni un absurdo o grotesco autómata que debe ser ignorado, ni tampoco una entidad racional y ordenada vulnerable a las capacidades humanas”.

 La Teoría del Caos es la denominación popular de la rama de las matemáticas, la física y otras ciencias que trata ciertos tipos de sistemas dinámicos muy sensibles a las variaciones en las condiciones iniciales.Y es que las incidencias epistemológicas del Caos constituyen, desde su aparición y conformación conceptual, ricos modelos de interpretación de la realidad e instrumentos de solución que se levantan como recursos epistémicos ante la problematización metodológica de sus manifestaciones.

Podemos, por tanto, afirmar que la ciencia ha estado influida durante muchos siglos por los conceptos de Platón, quien delinea tres niveles principales de jerarquización. En el nivel superior se encuentran las ideas y formas matemáticas que constituyen los modelos ideales de todas las cosas. Es el dominio del ORDEN. Al otro extremo se encuentra el CAOS, estado primordial carente de orden y desorden, que escapa a toda descripción.

En la visión contemporánea de Caos como espacio de ausencia de el orden, de vida y sentido, se pasó a Caos como espacio en el que se genera la vida, la estructura, el logos y el sentido de un otro orden. Pero un sistema caótico es un sistema sin leyes; ni siquiera la ley de que no hay leyes. En el aspecto epistemológico se ha tendido a asociar al caos con la incapacidad del hombre de atender a todos los eventos de un espacio concreto y en un instante determinado, teniendo que asumir los conceptos de azar, indeterminado, aleatorio, incertidumbre… en oposición al orden o a una posible ratio o logos.

La “crisis económica mundial” ha llenado los medios de comunicación de titulares sombríos y amenazadores sobre la crisis financiera que se extiende por Occidente y el resto del Planeta incluidos los BRICS. “Crash”, “Crisis”, “Pánico”, “fin de una era”. El panorama mundial a comienzos del siglo XXI muestra todos los síntomas de un crash civilizacional: Una crisis que afecta no a la economía o a las instituciones internacionales, sino a la cultura mundial en todas sus manifestaciones; “creciente marginalidad, mercados compulsivos, agotamiento económico, pérdida valores sociales, ínfimos índices de productividad, instituciones poco creíbles, desesperanza y pérdida de confianza ciudadana, proteccionismo estatal, presión fiscal agobiante, incumplimientos medio-ambientales (dependencia energética casi exclusiva del petróleo), estado bienestar devaluado, educación secundaria y universitaria estancadas en la mediocridad, sanidad privatizada, investigación y ciencia paralizadas, corrupción política a gran escala, diplomacia mundial sin credibilidad,  ausencia de políticas públicas crecimiento y colapso total instaurado en el “Caos Mundial” con un largo etcétera de items olvidados.

Reflexión-Reflexibidad-Riesgo apreciado Beck. Simplemente ”CAOS” ésta vez, sin ninguna “Teoría definitiva” que lo acompañe en su trayecto. @elsociologo

“Semi-Desnatada”

Cualquier persona, grupo u organización que ojee, por simple curiosidad, un informe de las grandes compañías multinacionales sobre la actual situación socioeconómica en España, a buen seguro se encontrará siempre las mismas premisas, bajo indicadores estadísticos  similares, en propuestas tipo; “El riesgo de ruptura del euro se desvanece tras las medidas anunciadas en la UEM”. “Europa necesita un acuerdo político creíble, eficaz y permanente entre países acreedores y deudores”. “En el camino de la sostenibilidad: el esfuerzo fiscal da resultados pero la recesión retrasa el cumplimiento del objetivo de déficit”o “El cumplimiento de la agenda de reformas estructurales, más necesario que nunca”.

Leer estos titulares maquillados, en ciertas partes económicas y en diferentes aspectos sociales, me lleva a recordar el concepto de Jeremy Seabrook en su libro “The Race for Richess” dónde apuntaba; “Los pobres no viven en una cultura diferente de la de los ricos. Deben vivir en el mismo mundo creado para beneficio de los que tienen dinero. Y su pobreza es agravada tanto por el crecimiento económico, como por la recesión y la falta de crecimiento.”

Pero, casualidad o no, parece que los últimos datos del INE publicados respecto a la Contabilidad Nacional respaldan en su totalidad este argumento hábilmente camuflado en el direccionado discurso macroempresarial frente al trabajador. Así, el INE refleja, en sus estadísticas, que desde el comienzo de la crisis en España, las empresas acentúan su ganancia de peso en el reparto de las rentas frente a los trabajadores en los que la pérdida de poder adquisitivo de compra de los trabajadores españoles baja un 4,4% en 2 años (2010-2012). Es decir, las empresas, que son menos que antes de la crisis, se reparten un trozo más grande de la tarta de rentas a costa del trabajador que con el repunte del IPC (combustibles, impuestos, etc) ve mermado, sobremanera, sus ingresos quedándose, casi exclusivamente, solos en la contención de la devaluación interna española. Cómo para no ir a la Huelga que diría un Sindicalista.

Y es que esa Modernidad Líquida, del profesor Bauman, se está convirtiendo, cada día más, en una Modernidad Semi-Desnatada basada  en ese capitalismo pesado y liviano apuntado por Zygmunt Bauman de la siguiente manera:

[…]Los pasajeros del barco del “capitalismo pesado” confiaban (no siempre sensatamente, por cierto) en que los selectos miembros de la tripulación autorizados a subir a la cubierta del capitán llevarían la nave a destino. Los pasajeros podían dedicar toda su atención a la tarea de aprender y seguir las reglas establecidas para ellos y escritas en letra grande en todos los corredores del barco. Si protestaban (o incluso se amotinaban), era contra el capitán, que no llevaba la nave a puerto con suficiente rapidez o que no atendía debidamente a la comodidad de los pasajeros. En cambio, los pasajeros del avión del “capitalismo liviano” descubren con horror que la cabina del piloto esta vacía y que no hay manera de extraer de la misteriosa caja negra rotulada “piloto automático” ninguna información acerca del destino del avión, del lugar donde aterrizará, de la persona que elegirá el aeropuerto y de si existen reglas que los pasajeros puedan cumplir para contribuir a la seguridad del aterrizaje.[…]

Extraigan diferentes conclusiones pero no busquen nunca ningún tipo de respuesta a una solución en poder de  manos ocultas especulativas  bien resguardadas y guarecidas en sus prestigiosas cavernas. Cuando necesiten engordar de nuevo grupos poblacionales para devorar, posteriormente, sus cadáveres, saldrán de nuevo de su periodo de hibernación. No tengan ni la menor duda…

Oswald Spengler nos lo hizo saber en su famosa cita; “El dinero gobierna al caos y sólo el dinero saca provecho del mismo.”

España Semi-Desnatada&Población Semi-Desestructurada: continúa la recesión. @elsociologo

Rutinas-Hábitos & Valores-Actitudes = Mercados

Tanto para la economía académica como para el existencialismo de entreguerras y postguerra la alienación significaba siempre “enajenación del individuo respecto del mundo, de la sociedad, del trabajo vivo.”

La alienación objetiva es la transformación de los productos del trabajo humano en poder independiente que en circunstancias concretas puede volverse contra la propia sociedad. También para Marx hay una alienación del sujeto como “alienación de sí mismo”, es decir, de hombre (o mujer) con los demás hombres.”El trabajador –dice Marx- tiene más bien que empobrecerse ( . . . ) en la medida en que la fuerza creadora de su trabajo se establece frente a él- como la fuerza del capital, como un poder extraño.” Para Marx, la alienación no se muestra sólo en el objeto, en el resultado, sino en el acto mismo de la producción, ya que si el individuo no se enajenase en el propio acto de producir, tampoco se le podía enfrentar como algo ajeno al producto de su actividad. La exterioridad deriva de que siendo el trabajo parte del ser humano, el trabajo humano se caracteriza porque no pertenece al individuo.

Una tercera determinación de la alienación es la del hombre como “ser genérico”, como ser a nivel de especie. Y lo es, porque toma su especie y las otras como su objeto práctico y teórico, y porque se comporta como ser universal y por tanto libre, como la propia especie viva. Otros autores como Schaff, por ejemplo, se inclinan, no obstante, por la existencia de conceptos autónomos, cosa que parece del todo cuestionable aunque sea apoyado por algunas teorías psicosociales defensoras del poder de la “psique” y la fuerza vital del individuo.

Actualmente, observamos empíricamente, delante de nuestros ojos, otro tipo de alienación. Se trata de hábitos y rutinas políticas dentro de un capitalismo decadente y recesivo que está derivando en nuevas y diferentes actitudes-valores gubernativos aplicados sobre la sociedad en sus rutinas, hábitos y costumbres. Son los sistemas financieros, los mercados, los hombres de negro (Men in Black) que intentan con su voraz necesidad monetaria modificar esos hábitos y costumbres anteriores a la crisis para reconvertirlos en nuevas actitudes políticas teledirigidas que desemboquen, una y otra vez, en actuaciones, discursos e intereses alienantes. Son, sin lugar a duda, políticas equivocadas y altamente agresivas y regresivas con el bienestar ciudadano. Pero son políticas. Es la forma en la que hacer política parece haber sido secuestrada por el alienante, atractivo y sugerente “poder del dinero”.  Todos estos nuevos hábitos y nuevas actitudes políticas harán, por citar un ejemplo, que el peso de la deuda alcance en 2013 el 90,5 % del PIB en España. Gobierno estroboscópico. Esta labor política comienza a urdir huella en multitud de corazones y sentimientos de un grupo cada vez más numeroso y reivindicativo de ciudadanos, segmentando y dilatando, cada día que pasa el concepto de “sociedad igualitaria”.

Seguramente podamos preveer más conflicto social que reivindique nuevas políticas que sirvan para corregir y rectificar esos desacertados valores y actitudes políticas aplicadas, hasta la fecha, por la gran mayoría de nuestra representación parlamentaria.
Esas rutinas y esos hábitos políticos de antaño que ofrecían al elector promesas adecuadas a un tiempo y problema concreto, en un programa electoral concreto y en su búsqueda hacia un electorado concreto, se difuminan lenta y pausadamente. Observamos incesantemente, en los tradicionales como también en los nuevos medios y redes sociales, las protestas y quejas ciudadanas del 15M, 25S, 29S (simples conciencias para un mundo más justo, igualitario, equilibrado y sostenible globalmente) y sucesivos nuevos movimientos que nacerán bajo el lema de la crítica y la repulsa político-financiera.  Sin embargo, las masas populares urbanas se han ido conformando en un rápido y reciente proceso como conglomerado heterogéneo que engloba capas diferenciadas y a menudo divergentes en cuanto a estructuras, situaciones, actitudes y tendencias para presionar sobre las estructuras del actual sistema globalizado.

Esa alienación actual en los malos hábitos y valores políticos societarios que duda cabe que está creando y construyendo en el espíritu ciudadano la más inmediata y temerosa consecuencia a esas nuevas actitudes de labor política: “la pérdida paulatina, constante y difusiva en su labor de representación ciudadana.” Continúen en y con su alienación ilustres representantes del poder popular. Al final, el último en decidir sobre los pellejos siempre es el “pueblo”. Porque nada es gratis, señorías, nada. Sociedad alienada, sin futuro, sin empleo…

!!! Vigilante Troika!!! @elsociologo

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