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Archivar para el mes “octubre, 2016”

“Monadología” Extracto

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Cuando se razona sobre algo, imaginamos tener una idea de esta cosa, y éste es el fundamento sobre el cual algunos filósofos antiguos y modernos han constituido cierta demostración de la existencia de Dios, que es muy imperfecta.Pues dicen ellos que es necesario que yo tenga una idea de Dios o de un Ser Perfecto, puesto que pienso en él, y que no podría pensar sin idea. Ahora bien, la idea de este Ser contiene todas las perfecciones, y la existencia es una de ellas; por consiguiente Dios existe… Pero como a menudo pensamos en quimeras imposibles, por ejemplo, en el número más grande, ese razonamiento es insuficiente. En este sentido, por lo tanto, puede decirse que hay ideas verdaderas y falsas, según si la cosa de la que se trate es o no posible. Y uno puede entonces, presumir de tener la idea de la cosa cuando está seguro de su posibilidad. De esta forma, el argumento antedicho prueba al menos que Dios existe necesariamente, si él es posible. Lo cual es, en efecto, un privilegio de la naturaleza divina al necesitar tan sólo su posibilidad o esencia, para realmente existir. (Ens a Se).

Así, sólo Dios es la Unidad Primitva, o la Substancia Simple Originaria, de la que son reproducciones las mónadas creadas o derivadas. Esta substancia simple y primitiva encierra en sí de manera eminente las perfecciones contenidas en las substancias derivadas, que son sus efectos…

Dios es el Sol y la Luz de las Almas. Dios es la Luz que ilumina a todo Hombre venido al Mundo (Lumen illuminans omnen Hominen venientem in hunc Mundum).  Gottfried W. Leibniz @elsociologo

“Subo Montañas”

 

view of everest

View of Everest

 

“La montaña, a pesar de ser algo salvaje y ajeno, a pesar de resultar indómita e inquebrantable, es habitable en este sentido, permite <cabalgar el dragón>. Edifica destinos, permite comprender entre las apariencias, entre el ruido y el miedo, entre la nieve y la huella, que el camino emprendido nos otorga una línea de supervivencia, una aventura particular y única que se ha experimentado en un todo inefable.

Hacer habitable la existencia es la obligación de todos los seres humanos, y para ello hay que estar atentos a cuando la alegría asoma por la puerta.

Subo montañas porque me produce alegría contemplar desde lo alto un paisaje en dónde la distinción de los objetos no segmenta la mirada, porque me aporta la calma de haber escuchado al miedo, de haber combatido al frío, de haber aguantado el esfuerzo, de haber oído el silencio.

Subo montañas para poder bajarlas, para señalar los días en el calendario de la memoria, para sentirme bien, para saberme vivo.

Extracto de “Paso a paso Razones para subir montañas” (Ensayo) Gutiérrez, C.M. Ed: Eutelequia #sociología @elsociologo

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