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Archivar para el mes “febrero, 2014”

Principios del conocimiento (fragmento)

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” Es ciertamente extraño que haya prevalecido entre los hombres la opinión de que casas, montes, ríos, en una palabra, cualesquiera objetos sensibles, tengan existencia real o natural distinta de la de ser percibidos por el entendimiento. Pues, ¿qué son los objetos mencionados sino las cosas que nosotros percibimos por nuestros sentidos, y qué otra cosa percibimos aparte de nuestras propias ideas o sensaciones? Examinando a fondo esta opinión que combatimos, tal vez hallaremos que su origen es, en definitiva, la doctrina de las ideas abstractas. Pues, ¿puede haber más flagrante abuso de la abstracción que el distinguir entre la existencia de los objetos sensibles y el que sean percibidos, concibiéndolos existentes sin ser percibidos?. Todo el conjunto de los cielos y la innumerable muchedumbre de seres que pueblan la tierra, en una palabra, todos los cuerpos que componen la maravillosa estructura del Universo, sólo tienen substancia en una mente; su ser consiste en que sean percibidos o conocidos. George Berkeley

Cada día percibiéndote y conociéndote un poco más…@guillotlau #23F @elsociologo

¿Qué es conocer?

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Conocer es un acto, es decir, una acción que realiza alguien (un sujeto). Por tanto, el conocimiento no implica pasividad, sino actividad. Conocer es, básicamente, poseer cosas. Quien conoce gana algo. Ahora bien, no se trata de una posesión real, sino intencional. Poseer intencionalmente es un modo especial de poseer que se distingue de la posesión material y que remite a algo externo a nosotros mismos.

Conocer es poseer la forma, no la materia, del objeto conocido. Es decir, poseemos todas sus cualidades o rasgos esenciales sin necesidad de hacerlo físicamente interior a nosotros. Así, cuando conocemos sensiblemente una piedra (a través del sentido de la vista, por ejemplo) ello no significa que antes debamos meterla físicamente en nuestro ojo. De la misma manera, cuando conocemos intelectualmente una piedra (poseemos su concepto) no implica que la piedra, con su materia (átomos y moléculas) esté inserta en nuestra mente o cerebro.

Conocer es, entonces, la actividad mediante la cual el ser humano se apropia del mundo que le rodea. Esta apropiación es una captación intelectual del entorno o del propio organismo.

El acto de conocer es un proceso complejo en el que intervienen aspectos biológicos, cerebrales, lingüísticos, culturales, sociales e históricos y no se puede disociar de la vida humana ni de las relaciones sociales. De ahí que conocer sea una necesidad fundamental para el ser humano ya que a partir del conocimiento la persona puede orientarse, decidir y actuar.

Viendo que el conocimiento es una relación entre dos términos distintos, nos preguntamos: ¿Es posible el conocimiento?; ¿Puede el sujeto conocer el objeto tal cual es?; ¿Cómo podemos estar seguros de que alcanzamos a aprehender ese otro término de la relación?; ¿No nos estaremos engañando la mayoría de las veces, cuando creemos estar ciertos en el conocimiento de algo?

Desde el convencimiento del pensamiento social, se puede aseverar que la clase política española empieza a ser conocida y reconocida, muy a su pesar, en los diferentes y diversos engranajes que conforman el actual y maltrecho sistema de bienestar social ciudadano.

Objeto (política)- Sujeto (políticos)- Conocimiento (sociedad); el problema de la verdad.

“Señorías… Desgraciadamente, ya nos conocemos.” ¡Let´s go to Europe! la Suisse ¡Ja! @elsociologo

“La promesa” (fragmento)

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La imaginación sociólogica nos permite captar la historia y la  biografía y la relación entre ambas dentro de la sociedad. Esa es su tarea y su promesa. Reconocer esa tarea y esa promesa es la ‘señal del analista social clásico’. Es la característica de Herbert Spencer, ampuloso, verboso, comprensivo; de A. E. Ross, gracioso, revelador, probo; de Auguste Comte y Emile Durkheim; del intrincado y sutil Karl Mannheim. Es la cualidad de todo lo que es intelectualmente excelente en Carlos Marx; es la clave de la brillante e irónica penetración de Thorstein Veblen, de las polifacéticas interpretaciones de la realidad de Joseph Schumpeter; es la base del alcance psicológico de W. E. H. Lecky no menos que de la profundidad y la claridad de Max Weber y es la señal de todo lo mejor de los estudios contemporáneos sobre el hombre y la sociedad.

Ningún estudio social que no vuelva a los problemas de la biografía, de la historia y de sus intersecciones dentro de la sociedad ha terminado su jornada intelectual.

“La Imaginación Sociológica” C. Wright Mills @elsociologo

“Primeros Principios” (Fragmento)

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“Felizmente, con el tiempo las ideas adquieren un carácter cada vez más liberal, que debemos desarrollar todo lo posible, prefiriendo siempre la verdad a la aureola del triunfo, y así conoceremos lo que inclina a nuestros adversarios a pensar como piensan, sospecharemos que su obstinación en sostener  una creencia debe provenir de que sienten algo que, no sentimos, y querremos completar la parte de verdad que poseemos con la que ellos poseen; apreciando en su justo valor la autoridad humana, evitaremos los extremos de una ciega sumisión o una estúpida resistencia; no miraremos los juicios humanos como absolutamente buenos ni malos, sino que tomaremos el partido más fácil de defender: que nadie posee la verdad absoluta y completa, nadie está absolutamente en error.”

Así es, apreciado Herbert “Nuestras vidas son abreviadas por nuestra ignorancia.” @elsociologo

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