elsociólogo

online, offline @elsociologo

Archivar para el mes “febrero, 2013”

Análisis de Discurso; ¿Político? ¿Ideológico?

10825784-conjunto-de-burbujas-de-discurso

No hay espacio aquí para rastrear los hilos de este marco teórico tan de actualidad del “análisis de discurso”. Diferentes tradiciones como la semiología, la etnometodología, la teoría de los actos del habla, el análisis de las conversaciones o el post-estructuralismo han valorado e identificado sus diferentes modalidades y funciones económico-societarias. Observar este análisis a través de contribuciones como las de Parker, Heritage, Cody y Bilic, entre otros autores , ofrecerán al lector inclusivo un complemento sustancial del “análisis de discurso y sus diferentes concepciones psico-sociales. 

 El análisis de discurso constituye un campo en el que convergen una gran diversidad de perspectivas teóricas y disciplinarias que indagan la forma de lo dicho, sus géneros y sus procedimientos : la argumentación, la narración, la enunciación, etc. Más allá de la opinión que se tenga del Análisis de Discurso como enfoque metodológico, podemos constatar que una gran parte de los análisis discursivos en ciencias sociales tienden, en los hechos, a reducir drásticamente la distancia entre los momentos de la descripción y el de la interpretación, espacio en el que normalmente debería desplegarse el esfuerzo de formalización metodológica.

Los discursos, dice Thrift, son “metalenguajes que enseñan a las personas como vivir como personas”. Sus fronteras son inciertas, a tal punto que prácticamente cualquier estudio textual puede pretender ser incluido en él. Lo que se indaga no es tanto el “qué” se dice, sino más bien el “cómo” se lo dice. Se recurre así, a múltiples herramientas que pueden provenir de horizontes tan variados como la crítica literaria, la pragmática, la sociolingüística y la estimada ciencia política. En esta ciencia, como señala  Teun Van Dijk, “se necesita hacer más trabajo teórico acerca del tipo de colectividades que comparten ideologías.” “Cuando los miembros de un grupo explican, motivan o legitiman sus acciones (grupales), lo hacen típicamente en términos de discurso ideológico. Las colectividades ideológicas también son comunidades de prácticas y comunidades de discurso”.

Ante tales argumentos discursivos cabe, por tanto, esperar, que el análisis, en este caso, del discurso enseñe a los políticos a vivir para la política pública y ciudadana y no de la política discursiva sin el ciudadano. Seguramente, el pleonasmo, que apunta Bauman, sobre la famosa cita marxista de que “las ideas de las clases dominantes tienden a ser las ideas dominantes”, esté cobrando más fuerza que nunca en una sociedad cansada de sermones políticos discursivos, ineficaces e interminables.

 En algunos casos, es muy fácil identificar las funciones y finalizar el ineficaz tiempo del silencio discursivo.

¡Tomen nota, Señorías… !   @elsociólogo

Anuncios

“Breve Post Etnometodológico”

ABIERT~1

En 1968, Harold Garfinkel bajo el rótulo de “Etnometodología”, creó una nueva disciplina concerniente a cómo el hombre organiza su vida diaria en sociedad y, también cómo hace que sus actividades sean significativas para él y para los otros individuos. “Para la etnometodología la realidad objetiva de los hechos sociales es todo logro práctico de la sociedad que se produce local y endógenamente, naturalmente organizado, reflexivamente explicable, en curso; el esfuerzo de los miembros que tiene lugar en todas partes, siempre, de manera única, exacta e íntegra, sin interrupción ni posibilidad alguna de elusión, ocultamiento, desatención, posposición, o negociación, es, por tanto, el fenómeno fundamental de la sociología” (Garfinkel, 1991:11).

La etnometodología en tanto existan realmente tipos de estudio definidos no puede ser más indiferente hacia la sociología que lo que la sociología pueda ser hacia ésta puesto que la mayoría de los etnometodólogos reúnen en un solo conjunto toda una serie de cuestiones que son, en muchos casos, lógicamente separables entre sí. Para Ritzer, los etnometodólogos no se interesan ni por las estructuras micro ni por las macro, se ocupan de las prácticas astutas que producen ambos tipos de estructuras.

Después de todo, el objeto de estudio de la etnometodología es la infinita variedad de la vida cotidiana ya que la etnometodología es la investigación empírica de los métodos que utilizan los individuos para dar sentido y al mismo tiempo realizar sus acciones cotidianas: comunicar, tomar decisiones, razonar.

 Y uno se pregunta…¿Etnometodología ocupándose de la organización de la vida cotidiana versus Política de Estado ocupada en su propia organización interna etnometodológica? En términos de Garfinkel, “sociedad inmortal y corriente”, una vez más, en manos del omnipresente poder político que ha dejado fuera de su núcleo los más importantes valores etnometodológicos: “ciencia y sentido común al servicio del ciudadano”.

 Y cuanto más preciso es el discurso político más individual se vuelve. Después de todo se trata de una corriente sociológica más, querido Harold. Eso sí con muchos, muchos actores de quita y pon en sus sempiternas políticas de conversación inacabadas . ¡Realmente Curioso! @elsociologo

“Investigador Cualitativo; perspectiva cualitativa compleja”

pregunta-pico-investigacion-cualitativa-L-1Gl7NL

La investigación cualitativa tras­ciende al recoger datos, descubrir hechos y analizar fenó­menos, haciendo énfasis en la interpretación de los mismos, en una búsqueda constante de acciones que conduzcan a transformar la realidad dentro de un contexto histórico es­pecífico. Bajo una perspectiva feno­menológica, el docente que transita por la complejidad de las realidades humanas, hace suya una actitud exploratoria con suficiente libertad de pensamiento a fin de lograr un acercamiento progresivo para describirlas, cono­cerlas, entenderlas y com­prenderlas, tal cual se pre­sentan, con su existencia propia y particular, sin prejuicios ni precon­cepciones.

El docente investigador, inmerso en el pensamiento complejo, se percibe a sí mismo relacionado con el objeto de estudio, inseparable con el todo, afectado por el ecosis­tema y su entorno. En relación a esto, Morin (2001) reflexiona que: “El sujeto emerge al mismo tiempo que el mundo… a partir de la autoorganizacion, cuando autonomía, indi­vidualidad, complejidad, incertidumbre, ambigüedad, se vuelven características propias del objeto… el sujeto emerge también en sus características existenciales…”

El reconocer la complejidad de los seres humanos y de la realidad donde éstos están presentes, implica que en un investigador cualitativo serían deseables elementos del pensamiento complejo, lo cual le permitiría, por una par­te, percibir ese entramado difuso, ordenado y desordenado a la vez, autopoiético e incierto, y por otra, el proponer métodos, manejar datos y, en fin, repensar esa realidad en sintonía con una visión compleja, sistémica y planetaria.

Krause (1995) grafica este carácter simultáneo del proceso de investigación cualitativo, distinguiendo tres áreas de decisión e implementación del diseño que contribuyen a la formulación del problema de investigación y la construcción de los resultados: diseño de estudio, metodología y análisis. De esta manera, da cuenta del carácter provisional del diseño y de la centralidad del investigador en cada una de las fases del estudio.

Surge así la necesidad de un investigador atento a los vínculos con el ambiente, a las relaciones entre los sis­temas abiertos, los principios de retroacti­vidad social,  organizacional, grupal y cognitiva presentes en toda investigación científica-social y con las emergencias, entre otros segmentos de la misma. El docente como investigador cualitativo, investiga dando importancia a la convivencia, tratando de realizar una lectura de la realidad desde lo complejo, sin mante­nerse ajeno a lo virtual, a la historia de la humanidad y del saber. Tal y como cita Carmen de la Cuesta; “La evidencia que generan los estudios cualitativos ofrecen nuevas perspectivas con las que trabajar. La evidencia científica es lo que hace cambiar nuestras creencias de cómo funciona el mundo que nos rodea”; lógicamente esto lleva asociado una concepción de la “evidencia” y de lo “científico” plural y abierta, con perspectivas de conocimiento distintas aunque “complementarias por deficiencia”.

Investigación-Estudios-Complejidad. Como siempre, hasta ahora, la ciencia investigadora continuará esperando el salto cualitativo institucional de los Gobiernos y de sus respectivas apuestas de inversión futuras. Sin duda, “Eterna lista de espera…en la mayoría de países y mercados continuamente acallados y justificados en sus sempiternas crisis sistémicas”.

Sin investigación no hay vida académica, ni empresarial…pero, sobretodo, lo que no habrá más, es vida política mayoritaria apoyada en su cualitativa subjetividad. @elsociologo

“La gran olvidada”

11104192-sociologia

El pluralismo teórico de la Sociología da lugar a una diversidad de ópticas y matices respecto a sus objetos temáticos de estudio. El significado estrictamente histórico de las aportaciones de los padres fundadores Comte, Spencer, Durkheim y Max Weber junto a la pluralidad teórica actual, hace imposible trazar univoca y específicamente los grandes campos de la Sociología. 

La Sociología, en sus orígenes, recibió de una manera no uniforme influencias diversas de la economía, la historia, la filosofía, el derecho,…; que por su importancia en el reclutamiento de los sociólogos se presentaba como un aspecto más del carácter pluralista de la Sociología.

Esta problemática de la delimitación del objeto de la sociología presenta una doble perspectiva: la Sociología se desarrolla a partir de un conglomerado de ciencias sociales poco diferenciadas inicialmente, y todas ellas aplicadas al estudio e investigación de una misma realidad: la sociedad. Por otro lado, la tendencia a la especialización progresiva de los saberes da lugar a que, a partir de ella, se hayan ido diferenciando varias ramas específicas de conocimiento, que se irían perfilando con una entidad propia. En consecuencia, una de las singularidades de la Sociología es compartir un mismo objeto de estudio con otras disciplinas sociales, y encontrarse con que su desarrollo permite a la vez una mayor clarificación y delimitación de su objeto, y una dinámica diferenciación que acabará finalmente con un número mayor de especialidades sociológicas concretas.

Sin duda, esto es lo deseable como disciplina ya que “lo propio” de la Sociología es el matiz social de cualquier tema concreto, que llega a la tesis de que no existe una Sociología, sino un conjunto de Sociologías, las cuales tienen en común lo social y la aplicación del método científico en sus respectivos campos concretos, lo cual desemboca en que la Sociología no tiene un objeto específico de estudio sino que serían las diversas Sociologías concretas las que realmente lo tendrían. “Lo impropio”, viene determinado por sistemas gubernamentales educativos que no tienen presente ese carácter de aprendizaje sociológico tan necesario en los sistemas de enseñanza del conjunto poblacional y, por ende, sobre el saber y la cultura del conjunto organizacional de un determinado país, ya que la aplicación de la enseñanza sociológica deja de existir llanamente en sus contextos educativos. Como si se tratase de un verdadero deporte de combate frente a la sociedad, en un tablero previamente marcado por decisiones arbitrarias, la sociología no encuentra acomodo ni oportunismo expansivo de divulgación científica.

Economía política, administración social, filosofía, derecho comparado, jurisprudencia,reformas prácticas educativas, economía  de mercado, antropología, psicologías nacientes, ecología, filosofía de la historia, etnología, historia del derecho  se entremezclan y van, cada vez más, de la mano de un infinito de tipologías y nomenclaturas de nueva creación en el Social Media Universal y su  CulturaNetworking; coaching, marketing, publicidad, mercadotecnia, branding, crowdfunding, dirección empresas, management y un largo retail. 

Y tú…¿Dónde estás, apreciada sociología?. Seguramente custodiada en las mazmorras educativas de un abismo político globalizado, ingenuo y totalitario en sus obsoletos y caducos sistemas de aprendizaje internos…

La gran olvidada continua su hibernación absoluta en el más profundo de los sueños; “Su difusión”. @elsociologo

Reflexión Sociológica y ¿Política?

analisis-de-reflexion-2

Después del florecimiento de la cultura griega, la “reflexión” sobre el carácter esencial de lo social casi se perdió a lo largo de siglos. Durante un extenso período de tiempo, los hombres vivieron en comunidades bastante estables. Pero todo este mundo estático y sometido en el orbe occidental a los poderes de la Iglesia y la Corona, empezó a resquebrajarse en el S. XVIII bajo el impulso de impresionantes procesos de cambio que abrieron el camino a una ciencia específica de la sociedad; la Sociología.

El siglo XVIII, marcó el desarrollo de cambios de todo orden, que dieron lugar al inicio de una nueva era histórica. Entonces aparecieron nuevas ideologías y enfoques políticos, surgió la ciencia moderna, y bajo su influencia se desarrollaron un conjunto de disciplinas sociales, entre las que se encontraba la Sociología. Fueron los tiempos del Renacimiento, de la Ilustración y el inicio de una nueva forma de pensamiento científico. La apertura de la mente humana a nuevas ideas fue acompañada  de importantes cambios políticos. Con Maquiavelo y el surgimiento del Estado Moderno apareció una nueva manera de entender la Política, hasta entonces dictada por la Iglesia Católica. No como un saber amoral, sino como saber científico. La revolución liberal, que fue desarrollándose de manera paulatina en Inglaterra, y la Revolución Francesa, hicieron posible que el siglo XIX se iniciara bajo el signo de una nueva era: la era de la razón, los derechos humanos y del pensamiento científico y secular.

A los cambios de ideas y los cambios políticos  sucedieron los económicos en pleno siglo XX. Los conceptos de capital y de salario transformaron de manera sustancial las relaciones de producción. Los intensos cambios sociales y económicos, las nuevas formas de organización política y los nuevos inventos impregnaron toda una época marcada por una especial preocupación por el orden social que había transcurrido en importantes avances hasta nuestros días.

Sin embargo, el devenir de comienzos del siglo SXXI viene, por desgracia, marcado por un orden político que apenas manifiesta ningún tipo de acercamiento hacia esa reflexión social ciudadana de orden, ciencia y progreso aglutinada en plena globalización socio-económica, cultural e identitaria. Todos conocemos que la política es el arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los estados, cuya actividad es la realizada por quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos, cómo por quienes, en calidad de ciudadanos, interviene en los asuntos del estado con su opinión, voto o de cualquier otra forma.

Y en esa  política global y comunitaria ya solo sirve plantearse una cuestión Señorías; ¿Comenzarán, de una vez por todas, con su reflexión política en sus escaños prestados? La ciudadanía continúa esperando respuestas; pregunten, pregunten…reflexionen, reflexionen; el espacio ciudadano continua abierto y esperando en #ModoOn  @elsociologo

 

Navegador de artículos